Efecto de abonos foliares líquidos orgánicos en la calidad de plantones de cedro colorado (Cedrela odorata l.), en fase de vivero

Effect of organic liquid foliar fertilizers on the quality of red cedar seedlings (Cedrela odorata L.), in the nursery phase

Efeito de adubos foliares líquidos orgânicos na qualidade de mudas de cedro vermelho (Cedrela odorata L.), na fase de viveiro.

Adiel Alvarez Ticllasuca

Universidad Nacional Autónoma de Tayacaja Daniel Hernández Morillo, Perú

adielalvarez@unat.edu.pe

Jairo Edson Gutiérrez Collao

Universidad Nacional Autónoma de Tayacaja Daniel Hernández Morillo, Perú

jairo.gutierrez@unat.edu.pe

Abner Abel Meza Calixto

Universidad Nacional Agraria de la Selva, Perú

abelmezacalixto@gmail.com

Christian Edinson Murga Tirado

Universidad Nacional Autónoma de Tayacaja Daniel Hernández Morillo, Perú

christianmurga@unat.edu.pe

 

 

RESUMEN

El trabajo de investigación tuvo como finalidad evaluar la predominación de 2 tipos de abono foliar líquido orgánico y 3 dosis, en la calidad de plantones de Cedrela odorata L. Se aplicó un Diseño Enteramente al Azar con arreglo factorial 2x3 y 5 repeticiones; los componentes en análisis fueron: elemento A: AFLF y AFLH, y componente B: 50, 100 y 150 mL/20 L de agua, generando 6 tratamientos más un testigo; se instaló y evaluó 525 plantones a lo largo de 5 meses, después del cual la más grande elevación de plantones (19,70 cm) se produjo con el T5 (150 mL de AFLF/20 L agua) y la menor elevación (18,76 cm) con el T1 (50 mL de AFLF/20 L agua), con plantones de calidad alta; el más grande diámetro (8,32 mm) se obtuvo con el T4 (100 mL de AFLH/20 L agua) y el menor (7,41 mm) en el T0, con plantones de calidad alta; muestran calidad alta de la interacción altura/diámetro o índice de solidez; los plantones de los tratamientos T0, T1, T3, T4 y T6, presentan calidad alta de la interacción tallo/raíz y los de los tratamientos T2 y T5 calidad media, el Índice de Calidad de Dickson indica la calidad media del total de plantones tratados.

Palabras clave: Abono; plantones; calidad; morfológicos.

 

ABSTRACT

The purpose of the research work was to evaluate the predominance of 2 types of organic liquid foliar fertilizer and 3 doses, in the quality of Cedrela odorata L seedlings. An Entirely Random Design was applied with a 2x3 factorial arrangement and 5 repetitions; the components under analysis were: element A: AFLF and AFLH, and component B: 50, 100 and 150 mL/20 L of water, generating 6 treatments plus a control; 525 seedlings were installed and evaluated over 5 months, after which the highest seedling elevation (19.70 cm) occurred with T5 (150 mL AFLF/20 L water) and the lowest elevation (18, 76 cm) with T1 (50 mL AFLF/20 L water), with high quality seedlings; the largest diameter (8.32 mm) was obtained with T4 (100 mL of AFLH/20 L water) and the smallest (7.41 mm) in T0, with high quality seedlings; show high quality of height/diameter interaction or solidity index; the seedlings of the treatments T0, T1, T3, T4 and T6, present high quality of the stem/root interaction and those of the treatments T2 and T5 average quality, the Dickson Quality Index indicates the average quality of the total number of seedlings treated.

Keywords: Fertilizer; seedlings; quality; morphological.

 

RESUMO

O objetivo do trabalho de pesquisa foi avaliar a predominância de 2 tipos de adubo foliar líquido orgânico e 3 doses, na qualidade de mudas de Cedrela odorata L. Foi aplicado um Delineamento Inteiramente Aleatório com arranjo fatorial 2x3 e 5 repetições; os componentes analisados ​​foram: elemento A: AFLF e AFLH, e componente B: 50, 100 e 150 mL/20 L de água, gerando 6 tratamentos mais uma testemunha; 525 mudas foram instaladas e avaliadas ao longo de 5 meses, após os quais a maior elevação das plântulas (19,70 cm) ocorreu com T5 (150 mL de AFLF/20 L de água) e a menor elevação (18,76 cm) com T1 (50 mL de AFLF/ 20 L de água), com mudas de alta qualidade; o maior diâmetro (8,32 mm) foi obtido com T4 (100 mL de AFLH/20 L de água) e o menor (7,41 mm) em T0, com mudas de alta qualidade; apresentam alta qualidade de interação altura/diâmetro ou índice de solidez; as mudas dos tratamentos T0, T1, T3, T4 e T6 apresentam alta qualidade da interação caule/raiz e as dos tratamentos T2 e T5 qualidade média, o Índice de Qualidade de Dickson indica a qualidade média do número total de mudas tratadas.

Palavras-chave: Passar; mudas; qualidade; morfológico.

 


INTRODUCCIÓN

El principal problema de bosques y selvas tropicales es la sobreexplotación de especies arbóreas consideradas preciosas (MARTÍNEZ y GARCÍA, 2007), lo cual según BRAVO (2007), se debe a la calidad, durabilidad y color de la madera; situación en la que se encuentra el cedro colorado (Cedrela odorata L.), por tratarse de una especie que aporta grandes beneficios económicos para la industria maderable.

El cambio de uso de las tierras ejercido en las últimas décadas por el crecimiento demográfico y las plagas, propician la degradación de los ecosistemas tropicales donde se encuentran las poblaciones de Cedrela odorata L. con importancia ecológica y económica para los seres vivos, surgiendo la necesidad de restaurar dichas áreas mediante el establecimiento de plantaciones forestales conservacionistas y de aprovechamiento forestal comercial (DE LA TORRE et al., 2008), problema que se observa también en la provincia de Leoncio prado, donde los remanentes de la referida especie forestal son cada vez menores, a lo que se suma el periodo prolongado para su aprovechamiento.

La limitación de recursos económicos implica que la planta forestal deberá producirse en el menor tiempo posible, con la condición de que sea de buena calidad, para lograr el éxito en el establecimiento y desarrollo de las plantaciones. Este es el principal objetivo de un proyecto de inversión forestal y depende de muchos factores, entre ellos la calidad de la planta (GARCÍA, 2011).

El éxito de la plantación forestal radica en primera instancia, en la fase de vivero, dado que en ella se define la calidad y potencial de la futura plantación, permitiendo al viverista manipular algunas de las condiciones ambientales con acciones de manejo que influyen en la morfología y fisiología de la planta (BIERCHLER et al., 1998). En la determinación de la calidad de los plantones se utilizan parámetros morfológicos y fisiológicos (GOMES et al., 2002).

En tal sentido, la presente investigación trata de aportar al logro de plantaciones exitosas, mediante la identificación de los parámetros óptimos que determinan la calidad de los plantones de cedro colorado (Cedrela odorata L.) como alternativa económica. Se plantea por tanto la interrogante: ¿el tipo y dosis de abono orgánico fermentado influye en la producción de plantones de Cedrela odorata L. de buena calidad?, generándose como respuesta la hipótesis: “el tipo de abono orgánico fermentado empleado en la dosis adecuada, permite producir plantones de Cedrela odorata L. de buena calidad”.

Un abono orgánico liquido es cualquier material natural o industrializado, que contenga al menos cinco por ciento de uno o más de los tres nutrientes primarios (N, P2O5, K2O), puede ser llamado fertilizante. Fertilizantes fabricados industrialmente son llamados fertilizantes minerales.

La presentación de los fertilizantes minerales es muy variada. Dependiendo del proceso de fabricación, las partículas de los fertilizantes minerales pueden ser de muy diferentes tamaños y formas: gránulos, píldoras, «perlados», cristales, polvo de grano grueso / compactado o fino. La mayoría de los fertilizantes es provista en forma sólida. Los fertilizantes líquidos y de suspensión son también importantes.

Beneficios de los fertilizantes orgánicos

CESTA (2013) sostiene que existe una diversidad de abonos orgánicos que se pueden utilizar en el manejo de fincas diversificadas, entre estos tenemos: el compost, el abono tipo bocashi, los biofermentados y abonos verdes. Además, existen los microorganismos, que se utilizan mucho para activar la micro flora del suelo.

Los abonos antes mencionados no son inventos nuevos, la mayoría de ellos las trabajaban nuestros abuelos, pero ante la introducción de abonos químicos altamente sintéticos, las prácticas tradicionales se están perdiendo. Por tanto, es necesario rescatar estos conocimientos y transmitirlos a las futuras generaciones.

Abonos orgánicos foliares

Asimismo, CESTA (2013) indica que los abonos foliares a diferencia de los anteriores, son líquidos, requieren menor cantidad de mano de obra, y se pueden producir grandes volúmenes de una sola vez, por lo que resulta mucho más baratos que los abonos sólidos.

El abono foliar de frutas y plantas aromáticas

Según CESTA (2013), el abono foliar de hojas o frutas es producto de la fermentación de hojas o frutas de plantas previamente seleccionadas, las cuales son ricas en nutrientes y vitaminas. Según el caso se necesitan cinco clases diferentes de hojas o frutas. Si es de hojas se buscan cinco especies de la parcela que sean de fácil o rápida descomposición, preferiblemente aromáticas (olorosas), que se vean sanas y vigorosas. Según BERGER (2013), la ortiga aportará nitrógeno y hierro.

En el foliar de frutas se aprovechan desechos de frutas o frutas de segunda mano, cuidando de no usar frutas ácidas (cítricos, maracuyá, piña, etc), por su alto contenido de ácido cítrico (GÓMEZ y VÁSQUEZ, 2011). Se prefiere papaya, banano, melón, sandía, guayaba, etc. La cantidad depende del tamaño del recipiente donde se va a elaborar.

Calidad de planta

En 1979 la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal (IUFRO) definió el término calidad de planta en vivero como el grado con el cual cumple con los objetivos de su utilización con el mismo costo (GARCÍA, 2002); es decir, la producción de plántulas con el mejor crecimiento, manteniendo al mismo tiempo el balance entre tallo y raíz que permitan la supervivencia de la misma en campo. Sin embargo, la calidad de planta es relativa (SERRADA et al., 2005), ya que depende del material genético y de las prácticas de cultivo en vivero (TORAL, 1997; ROJAS, 2002; VALENZUELA et al., 2005; GARCÍA, 2006) haciendo posible definir diferentes tipos de calidad de planta.

Por su parte, SERRADA et al. (2005) sostienen que en la actualidad se reconocen cuatro tipos de calidad de planta, las cuales son: genética, biológica, fisiológica y morfológica.

a.    Calidad genética. Se refiere a la procedencia de la semilla, debido a que ésta debe de contribuir a generar árboles con características deseables (fenotipo), las cuales a su vez sean heredables (genotipo) (QUIROZ et al., 2001). El éxito en la producción de planta de buena calidad genética depende de la experiencia para colectar semilla de rodales seleccionados.

b.    Calidad biológica. Se busca obtener plantas libres de parásitos, pero a su vez que la planta se encuentre asociada con simbiontes (SERRADA et al., 2005) que le permitan establecerse en campo.

c.    Calidad fisiológica. Este tipo de calidad se refiere al estado nutricional e hídrico, capacidad de formación de raíces y resistencia a diversos fenómenos meteorológicos (GARCÍA, 2006; RODRÍGUEZ, 2008), que permiten el establecimiento de la planta en campo.

d.    Calidad morfológica. Es la respuesta fisiológica de la planta a condiciones ambientales y a las prácticas de vivero (BIRCHLER et al., 1998).

Indicadores de calidad de planta

La calidad morfológica y fisiológica de la planta ha sido estudiada ampliamente (DOMÍNGUEZ et al., 1997; ROYO et al., 1997; VILLAR et al., 2000; VILLAR et al., 2001).

Los investigadores forestales han trabajado para identificar variables cuantificables que puedan ser usados como indicadores de una planta de calidad, y mejor aún, para predecir su desempeño una vez establecida en campo. En tal sentido, THOMPSON (1985), BIRCHLER et al. (1998), QUIROZ et al. (2001), GARCÍA (2006), indican que las variables de tipo cuantitativo son la altura, diámetro del cuello, pares de hojas, biomasa aérea, biomasa de raíces, forma y desarrollo radicular, y consistencia del cepellón.

Para determinar la calidad fisiológica también se han establecido variables tales como potencial hídrico, capacidad para formar raíces, nutrientes, carbohidratos, tensión (TORAL, 1997; BIRCHLER et al., 1998; DOMÍNGUEZ et al., 2001; GARCÍA, 2006), diacetato de fluoresceína, fluorescencia de la clorofila, concentración de clorofila, tasa fotosintética, conductancia estomatal, dormancia de la yema, emisiones volátiles inducidas por estrés, cloruro de trifenil tetrazolio, termografía infrarroja, resonancia magnética nuclear y conductividad de electrolitos (RODRÍGUEZ, 2008).

Interacción de variables

DICKSON et al. (1960) y THOMPSON (1985) afirman que la magnitud de las variables es difícil de interpretar y en ocasiones resulta engañoso, por ello se han desarrollado diferentes coeficientes o índices que permiten evaluar y determinar la calidad de planta.

a.    Índice de robustez. Es la relación entre la altura del brinzal (cm) y el diámetro del cuello de la raíz (mm) y debe ser menor a seis y es un indicador de la resistencia de la planta a la desecación por el viento, de la supervivencia y del crecimiento potencial en sitios secos. El menor valor indica que se trata de árboles más bajos y gruesos, aptos para sitios con limitación de humedad, ya que valores superiores a seis los dispone a los daños por viento, sequía y helada (RODRÍGUEZ, 2008).

Junto con la altura y el diámetro del cuello de la raíz, la robustez se considera una característica que influye en el desempeño temprano de la plantación. Bajo condiciones favorables, la planta de mayor tamaño generalmente crece mejor que planta más pequeña; sin embargo, planta más grande no sobrevive tan bien como la de menor tamaño (Burdett, 1983; Thompson, 1984; Iverson, 1984 y Ritchie, 1984; citados por GARCÍA, 2007).

b.    Relación tallo/raíz o biomasa seca aérea/biomasa seca raíz (R BSA/BSR). La producción de biomasa es importante debido a que refleja el desarrollo de la planta en vivero. Una relación igual a uno, significa que la biomasa aérea es igual a la subterránea; pero si el valor es menor a uno, entonces la biomasa subterránea es mayor que la aérea; al contrario, si el valor es mayor a uno, la biomasa aérea es mayor que la subterránea (RODRÍGUEZ, 2008), por lo que una buena relación debe fluctuar entre 1,5 y 2,5 ya que valores mayores indican desproporción y la existencia de un sistema radical insuficiente para proveer de energía a la parte aérea de la planta; el cociente de ésta relación no debe ser mayor a 2,5, particularmente cuando la precipitación es escasa en los sitios de plantación (THOMPSON, 1985).

c.    Índice de Calidad de Dickson (ICD). Dado que ninguna de estas características podría por si solas describir la calidad de planta, Dickson et al. (1960), citados por PRIETO et al. (1999) desarrollaron un índice de calidad que permite evaluar mejor las diferencias morfológicas entre plantas de una muestra y predecir el comportamiento en campo. Este índice es el mejor parámetro para indicar la calidad de planta, dado que expresa el equilibrio de la distribución de la masa y la robustez, evitando seleccionar plantas desproporcionadas y descartar planta de menor altura, pero con mayor vigor (Fonseca et al., 2002; citado por GARCÍA, 2007). Asimismo, Dickson et al. (1960), citados por PRIETO et al. (1999) sugieren que, a mayor valor del índice, mejor calidad de planta.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

Lugar de ejecución

La investigación se realizó en el Vivero Forestal de la Facultad de Recursos Naturales Renovables (FRNR) de la Universidad Nacional Agraria de la Selva (UNAS), y en el Laboratorio de Anatomía de la Madera; ambos se ubican políticamente en el distrito Rupa Rupa, provincia Leoncio Prado, región Huánuco. Geográficamente el estudio se localiza en las coordenadas UTM: 390232 Este y 8970744 Norte. La altitud promedio es de 660 msnm.

Materiales

Material genético

Plántulas de la especie forestal cedro colorado (Cedrela odorata L.).

Elaboración del abono foliar líquido de frutas

Proceso desarrollado teniendo en cuenta la metodología propuesta por CORECAF (2005) y ARROYO (2009):

-      Previamente se adquirió mediante compra frutas como: plátano, guayaba, mango y papaya, las mismas que luego fueron picadas en pedazos pequeños, colocándolos alternadamente en el recipiente en una proporción de 1 kg de frutas y 0,8 kg de melaza, hasta completar todo el material.

-      Luego se colocó la tapa de madera y sobre ésta una piedra en forma de prensa. Todo el material se mantuvo así durante ocho días, hasta que se observó la presencia de burbujas.

-      Transcurrido los ocho días se pasó el contenido por un colador, con la finalidad de eliminar las porciones no desintegradas.

-      El abono ya preparado fue guardado en refrigeración haciendo uso de botellas oscuras, hasta el momento de ser usado.

Preparación del abono foliar líquido de hojas

De manera similar al caso anterior, este proceso fue realizado considerando la metodología propuesta por CORECAF (2005) y ARROYO (2009), y consistió en lo siguiente:

-      Las hojas de mango, papaya, carambola, guaba y ortiga, colectadas de algunos predios agrícolas de la provincia, fueron picadas en pedazos pequeños, los mismos que fueron colocados alternadamente en el recipiente a razón de 1 kg de hojas y 0,8 kg de melaza, hasta completar todo el material.

-      Se colocó luego la tapa de madera y sobre ésta una piedra en forma de prensa, manteniendo así el material durante ocho días hasta la formación de burbujas.

-      Transcurrido los ocho días se pasó el contenido por un colador para eliminar partes de hojas no desintegradas.

-      El abono ya preparado fue refrigerado en botellas oscuras, hasta el momento de ser usado.

Evaluación

La primera evaluación de altura y diámetro basal fue registrada al día siguiente del repique, en tanto las restantes fueron realizadas cada 30 días, por un periodo de cinco meses (150 días); en total se registraron seis evaluaciones. La cuantificación de biomasa por su parte, se realizó al final del estudio, es decir, a cinco meses posteriores al repique, para lo cual los plantones fueron extraídos de manera manual de las bolsas y sometidos a lavados retirando el sustrato de las raíces. Las características morfológicas evaluadas fueron:

a.    Altura de plantones (cm)

b.    Diámetro basal del tallo de plantones (mm)

c.    Biomasa de la parte aérea y del sistema radicular (g)

Con las variables anteriormente descritas, se determinaron los siguientes índices de calidad de planta:

1.         Relación altura/diámetro del tallo de los plantones o índice de robustez (IR).

Relaciona la altura (cm) y el diámetro del tallo a nivel del cuello de la raíz (mm) del plantón y se estimó mediante la fórmula propuesta por Roller (1977), citado por THOMPSON (1985):

2.         Relación tallo/raíz o biomasa seca aérea/biomasa seca raíz (R BSA/BSR).

Refleja el desarrollo de la planta en vivero, la misma que fue calculada mediante la fórmula planteada por Herman (1964), citado por THOMPSON (1985):

3.         Índice de Calidad de Dickson (ICD).

Reúne varios atributos morfológicos en un solo valor que es usado como índice de calidad. A mayor valor de índice resultará una mejor calidad de planta, y fue calculado con la fórmula sugerida por DICKSON et al. (1960):

La clasificación de los índices de calidad para los atributos morfológicos de latifoliadas se presenta en la tabla 1.


Tabla 1

Clasificación de los índices de calidad para los atributos morfológicos de latifoliadas.

Variable

Calidad

Baja

Media

Alta

Altura (cm)

< 12,0

12,0 – 14,9

≥ 15,0

Diámetro (mm)

< 2,5

2,5 – 4,9

≥ 5,0

Índice de robustez

≥ 8,0

7,9 – 6,0

< 6,0

Relación BSA/BSR

≥ 2,5

2,4 – 2,0

< 2,0

Índice de Calidad de Dickson

< 0,2

0,2 – 0,4

≥ 0,5

Fuente: SÁENZ et al. (2010).


Diseño experimental

El diseño experimental propuesto corresponde a un Diseño Completamente al Azar con arreglo factorial 2 x 3 con cinco repeticiones. Los factores en fueron:

Factor A: abono foliar líquido.  Tipos: de frutas (AFLF), de hojas (AFLH).

Factor B: dosis. Niveles: 50, 100 y 150 mL/20 L de agua.

La combinación de los factores descritos generó seis tratamientos más un testigo, haciendo un total de siete tratamientos (Tabla 2).


Tabla 2

Tratamientos del experimento factorial.

Tratamientos

Tipo de abono foliar líquido orgánico

Dosis

T0

--

--

T1

AFLF

50 mL/20 L de agua

T2

AFLH

50 mL/20 L de agua

T3

AFLF

100 mL/20 L de agua

T4

AFLH

100 mL/20 L de agua

T5

AFLF

150 mL/20 L de agua

T6

AFLH

150 mL/20 L de agua


Cada tratamiento estuvo constituido por 75 plantones; es decir, 15 por cada unidad experimental. En total se evaluaron 525 plantones de cedro colorado (Cedrela odorata L.).

Modelo estadístico

Yij  =   μ + Factor Ai + Factor Bj + Factor Ai  *  Factor Bj  + ɛ

Donde:

Yij: Respuesta esperada del i-ésimo factor A con el j-ésimo factor B.

Μ: Media de las unidades experimentales.

Factor Ai: Efecto del i-ésimo factor A (abono foliar líquido)

Factor Bj: Efecto del j-ésimo factor B (dosis).

Factor Ai * Factor Bj : Efecto de la interacción del i-ésimo factor A con el j-ésimo factor B.

ɛ: Error experimental.

El análisis de varianza se realizó con el software estadístico InfoStat 2016 versión estudiantil libre, y la diferencia de promedios fue calculada mediante la diferencia mínima significante de Fisher cuando el valor de p<0.05 (STEEL y TORRIE, 1988).

El modelo de la factorial versus el testigo se detalla en el Tabla 3. La comparación entre los tratamientos de la factorial versus el testigo se realizó mediante un contraste incluido en el modelo. Asimismo, se analizaron las tendencias de crecimiento (altura y diámetro) en los tratamientos en estudio.


Tabla 3

ANVA del experimento factorial.

Fuente de Variabilidad

G.L.

Tratamientos

6

Factorial

5

Abono foliar líquido

1

Dosis

2

Abono foliar líquido * dosis

2

Testigo Vs. factorial

1

Error experimental

28

Total

34


RESULTADOS

Altura de plantones

Se presenta el análisis de varianza para la altura de los plantones en seis periodos de evaluación, que corresponden a un total de cinco meses.

En la sexta evaluación se comprueba la existencia de diferencias estadísticas (p<0,05). Es importante mencionar que en cada evaluación realizada se observa un bajo coeficiente de variación, el cual determina una alta homogeneidad entre las mediciones en cada tratamiento (Tabla 4).


Tabla 4

Análisis de varianza para la altura de los plantones en la sexta evaluación, al 5% de nivel de significancia.

Fuentes de variación

GL

Sexta Evaluación

CM

p-valor

 

Tratamientos

6

0,7875

<0,0001

**

Factorial

5

0,7727

<0,0001

**

Abono foliar

1

0,0067

0,5215

ns

Dosis

2

1,6883

<0,0001

**

Abono foliar * dosis

2

0,2402

0,0001

**

Testigo Vs. factorial

1

0,8614

<0,0001

**

Error

28

0,0175

Total

34

 

 

 

CV%

0,69%

(ns) no significativo;     (*) significativo; (**) altamente significativo.


Al aplicar dosis de 100 y 150 mL, se produjo un evidente efecto del tipo de abono foliar sobre la altura de los plantones (p<0,05); tanto así que con dosis de 100 mL se observa que los plantones que adquirieron mayor altura fueron los fertilizados con el AFLH (19,56 cm), seguido por los producidos con AFLF logrando 19,30 cm; sin embargo, al aplicarse una dosis de 150 mL los resultados se invierten, obteniendo mayor altura los plantones fertilizados con AFLF (19,70 cm) versus los producidos con AFLH, que alcanzaron 19,34 cm (Tabla 5).


 

Tabla 5

Altura media de plantones como efecto del tipo de abono foliar en cada dosis (promedio ± error estándar).

Dosis (Factor B)

Abono foliar

Altura (cm)

50 mL/20 L agua

Frutas

(AFLF)

18,76

±  0,04

a

Hojas

(AFLH)

18,77

±  0,06

a

 p-valor

0,8964

100 mL/20 L agua

Frutas

(AFLF)

19,30

±  0,02

b

Hojas

(AFLH)

19,56

±  0,02

a

 p-valor

0,0001

150 mL/20 L agua

Frutas

(AFLF)

19,70

±  0,06

a

Hojas

(AFLH)

19,34

±  0,10

b

 p-valor

0,0125


Letras diferentes en la misma columna indican diferencias estadísticas según prueba de Fisher al 5% de nivel de significancia

Al utilizar AFLF, la mayor altura del plantón se logró con la dosis de 150 mL (19,70 cm), seguido por las dosis de 100 mL (19,30 cm) y 50 mL (18,76 cm); en tanto al fertilizar con AFLH, la mayor altura de los plantones se obtuvo con las dosis de 100 y 150 mL (19,56 y 19,34 cm, respectivamente) -resultados estadísticamente similares-, seguidos de la dosis 50 mL, con la que se logró 18,77 cm (Tabla 6).


Tabla 6

Altura media de plantones como efecto de las dosis empleadas en cada tipo de abono foliar (promedio ± error estándar)

Abono foliar (factor A)

Dosis

Altura (cm)

AFLF

150 mL/20 L agua

19,70

±  0,06

a

 

100 mL/20 L agua

19,30

±  0,02

   b

50 mL/20 L agua

18,76

±  0,04

c

p - valor

<0,0001

AFLH

100 mL/20 L agua

19,56

±  0,02

   a

150 mL/20 L agua

19,34

±  0,10

   a

50 mL/20 L agua

18,77

±  0,06

b

p - valor

<0,0001


Letras diferentes en la misma columna indican diferencias estadísticas según prueba de Fisher al 5% de nivel de significancia

En la sexta evaluación los plantones del tratamiento testigo logran alturas estadísticamente similares a los fertilizados con dosis de 50 mL, indistintamente al tipo de abono foliar empleado; con estos resultados se puede afirmar que al emplear dosis de 50 mL los plantones adquieren alturas similares a los no fertilizados (testigo), por lo que, con el fin de obtener resultados diferentes, las dosis a usar deben superar los 50 mL. Finalmente, se observa que en la última evaluación el T5 (150 mL de AFLF/20 L agua) produjo mayor altura promedio de los plantones (19,70 cm), seguido del T4 (100 mL de AFLH/20 L agua) con 19,56 cm; en tanto con el T1 (50 mL de AFLF/20 L agua) se generó la menor altura promedio, con 18,76 cm (Tabla 7).


 

Tabla 7

Altura media de los plantones en cada tratamiento, en la sexta evaluación (promedio ± error estándar)

Tratamiento

Sexta Evaluación

T0

Testigo

18,79

±  0,07

c

T1

50 mL AFLF/20 L agua

18,76

±  0,04

c

T2

50 mL AFLH /20 L agua

18,77

±  0,06

c

T3

100 mL AFLF/20 L agua

19,3

±  0,02

b

T4

100 mL AFLH/20 L agua

19,56

±  0,02

a

T5

150 mL AFLF/20 L agua

19,7

±  0,06

a

T6

150 mL AFLH/20 L agua

19,34

±  0,10

b

p-valor

<0,0001

 


Letras diferentes en la misma columna indican diferencias estadísticas según prueba de Fisher al 5% de nivel de significancia

Asimismo, se muestra un resumen de los contrastes entre el testigo versus los tratamientos de la factorial (dosis y tipo de abono foliar); como puede observarse, en la sexta evaluación se muestra un claro comportamiento superior estadísticamente diferenciado, de la factorial sobre el testigo (Tabla 8).


 

Tabla 8

Altura media de los plantones entre el testigo versus factorial, en la sexta evaluación (promedio ± error estándar)

Contrastes

Sexta Evaluación

Testigo

18,79

±  0,07

b

Factorial

19,24

±  0,07

a

p-valor

<0,0001


Letras diferentes en la misma columna indican diferencias estadísticas según prueba de Fisher al 5% de nivel de significancia

Las tendencias de crecimiento en cada tratamiento a través de ecuaciones lineales muestran que cada una de ellas presenta un elevado r-cuadrado, lo cual explica el porcentaje con el que los datos se ajustan al modelo predictivo (Tabla 9).


Tabla 9

Tendencias lineales del crecimiento de la altura para cada tratamiento en estudio

Tratamientos

Ecuación lineal

R2

T0

Testigo

Y= 3,1563X – 1,4653

0,92

T1

50 ml AFLF/20 L agua

Y= 3,1737X – 0,7380

0,97

T2

50 ml AFLH/20 L agua

Y= 3,1826X – 0,8173

0,96

T3

100 ml AFLF/20 L agua

Y= 3,2583X – 0,8673

0,96

T4

100 ml AFLH/20 L agua

Y= 3,3363X – 1,0520

0,96

T5

150 ml AFLF/20 L agua

Y= 3,3406X – 0,9253

0,97

T6

150 ml AFLH/20 L agua

Y= 3,2020X – 0,5153

0,98


Así también, se describe las tendencias lineales de crecimiento entre el testigo y el factorial, observándose pendiente positiva y un r-cuadrado aceptable (Tabla 10).


Tabla 10

Tendencias lineales del crecimiento de la altura para el testigo y el factorial.

Contrastes

Ecuación lineal

R2

Testigo

Y= 3,2495X - 0,8217

0,97

Factorial

Y= 3,1565X - 1,4676

0,92


Diámetro de plantones

Parámetro para el cual se realizó el análisis de varianza durante los cinco meses de evaluación; se puede observar que en la sexta evaluación se manifiestan diferencias estadísticamente significativas tanto en el factorial y el contraste.

Por otra parte, se observa que los diámetros en estudio en los diferentes tratamientos presentan una alta homogeneidad de valores, dado que presentan coeficientes de variación menores a 5% (Tabla 11).


Tabla 11

Análisis de varianza para el diámetro de los plantones en la sexta evaluación, al 5% de nivel de significancia

Fuentes de variación

GL

Sexta Evaluación

CM

p-valor

Tratamientos

6

0,5788

<0,0001

**

Factorial

5

0,5124

<0,0001

**

Abono foliar

1

0,0074

0,5168

ns

Dosis

2

1,1881

<0,0001

**

Abono foliar * dosis

2

0,0893

0,0128

*

Testigo Vs. factorial

1

0,9108

0,0034

*

Error

28

0,0163

 

 

Total

34

CV%

1,64%

 

ns) no significativo;      (*) significativo;                       (**) altamente significativo.


Al analizar el diámetro de tallo de los plantones como efecto de los tipos de abono foliar en cada dosis, se observa que al aplicar las dosis de 50 y 150 mL/20 L agua, no se generan diferencias estadísticamente significativas entre los tipos de abono foliar (p>0,05); es decir, al emplear dosis de 50 mL/20 L agua, con el AFLF se obtuvo 7,53 mm y con AFLH se logró 7,48 mm; al utilizar 150 mL/20 L agua, con AFLF se generó 7,95 mm y al usar AFLH 7,85 mm. No obstante, al aplicar 100 ml/20 L agua, sí se evidencian diferencias estadísticas (p<0,05), obteniendo con el AFLH el mayor diámetro promedio (8,32 mm) y con el AFLF 8,07 mm (Tabla 12).


 

Taba 12

Diámetro del tallo como efecto de los tipos de abono en cada dosis, para la sexta evaluación (promedio ± error estándar)

Dosis

 Abono Foliar

Diámetro (mm)

50 mL/20 L agua

Frutas

(AFLF)

7,53

±  0,04

a

Hojas

(AFLH)

7,48

±  0,05

a

p-valor

0,3923

100 mL/20 L agua

Hojas

(AFLH)

8,32

±  0,06

a

Frutas

(AFLF)

8,07

±  0,08

b

p-valor

0,0296

150 mL/20 L agua

Frutas

(AFLF)

7,95

±  0,08

a

Hojas

(AFLH)

7,85

±  0,04

a

p-valor

0,2968


Letras diferentes en la misma columna indican diferencias estadísticas según prueba de Fisher al 5% de nivel de significancia.

Se muestra ahora el análisis inverso, es decir, el diámetro de tallo como efecto de las dosis por cada tipo de abono foliar. Como puede observarse, en ambos tipos de abono foliar se encuentran diferencias estadísticamente significativas entre las dosis de aplicación (p<0,05). Al aplicarse el abono AFLF, los mayores diámetros de tallo se lograron con dosis de 100 y 150 mL (8,07 y 7,95 mm, respectivamente), seguidos de la dosis de 50 mL (7,53 mm). Al fertilizar con abono foliar AFLH, el mayor diámetro de tallos se obtuvo con la dosis de 100 mL/20 L agua (8,32 mm), seguido de las dosis de 150 y 50 mL, con las que se alcanzaron 7,85 y 7,48 mm, respectivamente (Tabla 13).


Tabla 13

Diámetro del tallo como efecto de las dosis en cada tipo de abono foliar, en la sexta evaluación (promedio ± error estándar).

Abono Foliar

Dosis 

Diámetro (mm)

AFLF

100 mL/ 20 L agua

8,07

±  0,08

a

150 mL/ 20 L agua

7,95

±  0,08

a

50 mL/ 20 L agua

7,53

±  0,04

b

p - valor

0,0003

AFLH

100 mL/ 20 L agua

8,32

± 0,06

a

150 mL/ 20 L agua

7,85

±  0,04

b

50 mL/ 20 L agua

7,48

±  0,05

c

p - valor

<0,0001


Letras diferentes en la misma columna indican diferencias estadísticas según prueba de Fisher al 5% de nivel de significancia.

Las diferencias estadísticas entre el testigo versus el factorial (p<0,05), muestran que los plantones del factorial obtuvieron mayor diámetro de tallo (7,87 mm) respecto a los del testigo, quienes lograron 7,41 mm (Tabla 14).


Tabla 14

Diámetro medio del tallo comparado entre el testigo versus el factorial, en la sexta evaluación (promedio ± error estándar).

Contrastes

Diámetro del tallo (mm)

Testigo

7,41

±  0,05

b

Factorial

7,87

±  0,06

a

p-valor

0,0034


Letras diferentes en la misma columna indican diferencias estadísticas según prueba de Fisher al 5% de nivel de significancia.

El análisis temporal del diámetro medio de tallo de los tratamientos en las seis evaluaciones, muestra las tendencias de crecimiento. Al término del experimento, el mayor diámetro de tallo se obtuvo con el tratamiento 4 (100 mL de AFLH/20 L agua) con 8,32 mm, seguido del T3 (100 mL de AFLF/20 L agua) con 8,07 mm; en tanto el menor diámetro se logró con el T0, alcanzando 7,41 mm (Tabla 15).


Tabla 15

Diámetro medio de los plantones en cada tratamiento, en la sexta evaluación (promedio ± error estándar).

Tratamiento

Sexta Evaluación

T0

Testigo

7,41

± 0,05

c

T1

50 mL AFLF/20 L agua

7,53

± 0,04

c

T2

50 mL AFLH /20 L agua

7,48

± 0,05

c

T3

100 mL AFLF/20 L agua

8,07

± 0,08

b

T4

100 mL AFLH/20 L agua

8,32

± 0,06

a

T5

150 mL AFLF/20 L agua

7,95

± 0,08

b

T6

150 mL AFLH/20 L agua

7,85

± 0,04

b

p-valor

<0,0001


Letras diferentes en la misma columna indican diferencias estadísticas según prueba de Fisher al 5% de nivel de significancia


Tabla 16

Diámetro medio de los plantones entre el testigo versus factorial, en la sexta evaluación (promedio ± error estándar).

Contrastes

Sexta Evaluación

Testigo

7,41

±  0,05

b

Factorial

7,87

±  0,06

a

p-valor

<0,0034


Letras diferentes en la misma columna indican diferencias estadísticas según prueba de Fisher al 5% de nivel de significancia

Las tendencias lineales de crecimiento del diámetro (ecuaciones lineales) de los tratamientos en estudio muestran que cada tratamiento tiene pendiente creciente (positiva), así como un alto coeficiente de determinación (r-cuadrado), lo cual expresa una alta confiabilidad de las ecuaciones (Tabla 17).

 


Tabla 17

Tendencias lineales del crecimiento de diámetro para cada tratamiento en estudio

Tratamientos

Ecuación lineal

R2

     T0

Testigo

Y= 1,2894X – 1,0148

0,93

     T1

50 mL AFLF/20 L agua

Y= 1,2974X – 0,9961

0,94

     T2

50 mL AFLH/20 L agua

Y=1,2872X – 0,8812

0,94

     T3

100 mL AFLF/20 L agua

Y= 1,4097X – 1,1393

0,94

     T4

100 mL AFLH/20 L agua

Y= 1,4599X – 1,1375

0,95

     T5

150 mL AFLF/20 L agua

Y= 1,4242X – 1,1108

0,95

     T6

150 mL AFLH/20 L agua

Y= 1,3727X – 1,0176

0,95


Las tendencias lineales de los contrastes muestran una curva de crecimiento continuo, con alta confiabilidad por cuanto su r-cuadrado supera el 93% (Tabla 18).


Tabla 18

Tendencias lineales del crecimiento de diámetro para el testigo y el factorial

Contrastes

Ecuación lineal

R2

Testigo

Y= 1,2895X – 1,0157

0,93

Factorial

Y= 1,3752X – 1,0471

0,94


Relación altura/diámetro o índice de robustez (IR)

Los valores obtenidos de la relación altura/diámetro o índice de robustez por tratamiento durante las seis evaluaciones, son mostrados en el Tabla 19 y Figura 1.

 


Tabla 19

Relación altura/diámetro (índice de robustez) de los plantones de Cedrela odorata L. por tratamiento, a 1, 30, 6e0, 90, 120 y 150 días posteriores al repique

Evaluación

Relación altura/diámetro (índice de robustez) por tratamiento

T0

T1

T2

T3

T4

T5

T6

1 (Un día luego del repique)

3,8

3,9

3,7

3,8

3,9

3,7

3,8

2 (30 días posteriores al repique)

3,0

3,0

2,9

3,1

2,7

3,1

3,1

3 (60 días posteriores al repique)

2,6

3,6

3,4

3,3

3,1

3,5

3,9

4 (90 posteriores al repique)

2,8

3,2

2,9

2,9

2,7

2,8

2,7

5 (120 días posteriores al repique)

2,7

2,9

2,9

2,8

2,7

2,7

2,8

6 (150 días posteriores al repique)

2,5

2,5

2,5

2,4

2,4

2,5

2,5


Figura 1

Relación altura/diámetro (índice de robustez) de los plantones de Cedrela odorata L. por tratamiento, a 1, 30, 60, 90, 120 y 150 días luego del repique.


En el Tabla 22 se muestran los valores de la relación altura/diámetro o índice de robustez, los mismos que presentan tendencia similar entre los tratamientos durante las cinco evaluaciones, y considerando que la real importancia radica en conocer este índice al final de la evaluación (a 150 días posteriores al repique), se realizó el cálculo del mismo para el referido periodo (Tabla 20, Figura 1).

Se observa que de acuerdo al Tabla 2 (SÁENZ et al., 2010), la totalidad de tratamientos presenta calidad alta, alcanzando los siguientes valores: T0 = 2,5; T1 = 2,5; T2 = 2,5; T3 = 2,4; T4 = 2,4; T5 = 2,5 y T6 = 2,5.


Tabla 20

Relación altura/diámetro (índice de robustez) de los plantones de Cedrela odorata L. por tratamiento, a 150 días del repique.

Relación altura/diámetro (índice de robustez) por tratamiento

T0

T1

T2

T3

T4

T5

T6

2,5

2,5

2,5

2,4

2,4

2,5

2,5

Figura 2

Relación altura/diámetro (índice de robustez) de los plantones de Cedrela odorata L. por tratamiento, a 180 días del repique


Relación tallo/raíz

Considerando que la determinación de la biomasa de los plantones fue realizada en la última evaluación (a 150 días después del repique), el cálculo de la relación tallo/raíz de los plantones se realizó también al final del experimento (Tabla 21, Figura 3).

Se observa que de acuerdo al Tabla 2 (SÁENZ et al., 2010), los tratamientos T0 = 1,8; T1 = 1,8; T3 = 1,8; T4 = 1,8 y T6 =1,8, presentan calidad alta, en tanto los tratamientos T2 = 2,0 y T5 = 2,0 presentan calidad media.


Tabla 21

Relación tallo/raíz de los plantones de Cedrela odorata L. por tratamiento, a 150 días posteriores al repique.

Relación tallo/raíz por tratamiento

T0

T1

T2

T3

T4

T5

T6

1,8

1,8

2,0

1,8

1,8

2,0

1,8

Figura 3

Relación tallo/raíz de los plantones de Cedrela odorata L. por tratamiento, a 150 días luego del repique.


Índice de calidad de Dickson

De manera similar al índice anterior, el Índice de Calidad de Dickson fue calculado luego de la última evaluación  (a 150 días  posteriores  al repique), cuyos resultados se muestran en el Tabla 22, Figura 4.

Se observa que de acuerdo al Tabla 2 (SÁENZ et al., 2010), la totalidad de tratamientos presenta calidad media  (ICD = 0,2 - 0,4);  es decir, T0 = 0,3; T1 = 0,3; T2 = 0,3; T3 = 0,3; T4 = 0,4; T5 = 0,4 y T6 = 0,4.


Tabla 22

Índice de Calidad de Dickson de los plantones de Cedrela odorata L. por tratamiento, a 150 días luego del repique

Índice de Calidad de Dickson (ICD) por tratamiento

T0

T1

T2

T3

T4

T5

T6

0,3

0,3

0,3

0,3

0,4

0,4

0,4

 

Figura 3

Relación tallo/raíz de los plantones de Cedrela odorata L. por tratamiento, a 150 días luego del repique.


Índice de calidad de Dickson

De manera similar al índice anterior, el Índice de Calidad de Dickson fue calculado luego de la última evaluación  (a 150 días  posteriores  al repique), cuyos resultados se muestran en el Tabla 22, Figura 4.

Se observa que de acuerdo al Tabla 2 (SÁENZ et al., 2010), la totalidad de tratamientos presenta calidad media  (ICD = 0,2 - 0,4);  es decir, T0 = 0,3; T1 = 0,3; T2 = 0,3; T3 = 0,3; T4 = 0,4; T5 = 0,4 y T6 = 0,4.


Tabla 22

Índice de Calidad de Dickson de los plantones de Cedrela odorata L. por tratamiento, a 150 días luego del repique.

Índice de Calidad de Dickson (ICD) por tratamiento

T0

T1

T2

T3

T4

T5

T6

0,3

0,3

0,3

0,3

0,4

0,4

0,4

Figura 4

Índice de Calidad de Dickson de los plantones de Cedrela odorata L. por tratamiento, a 150 días después del repique

 


DISCUSIÓN

Los resultados obtenidos muestran que con el T5 (150 mL de AFLF/20 L agua) se produjo la mayor altura de plantones (19,70 cm) y con el T4 (100 mL de AFLH/20 L agua) el mayor diámetro (8,32 mm); seguidos por el T4 (100 mL de AFLH/20 L agua) con 19,56 cm y el T3 (100 mL de AFLF/20 L agua) con 8,07 mm. Por su parte, la menor altura (18,76 cm) se generó con el T1 (50 mL de AFLF/20 L agua) y el menor diámetro (7,41 mm) con el T0; respecto a la calidad de plantas según la altura de los plantones, tomando los valores sugeridos por SÁENZ et al. (2010), los plantones de la totalidad de tratamientos poseen calidad alta en altura (≥ 15,0 cm) y en diámetro (≥ 5,0 mm).

Lo antes explicado fundamenta y corrobora los resultados obtenidos en el presente estudio, toda vez que por el tipo de fertilizante (abono foliar líquido) y forma de aplicación, hubo un mejor aprovechamiento de las sustancias producidas, permitiendo asimismo a los plantones de cedro colorado (Cedrela odorata L.), regular su metabolismo vegetal y constituirse en un buen complemento para una fertilización integral aplicada al suelo, dado que se generan además, relaciones antagónicas y de competencia con diferentes microorganismos fitopatógenos, colaborando de esta forma en la prevención y combate de enfermedades en las plantas.

De acuerdo a lo planteado por SÁENZ et al. (2010), el valor (< 6,0) de la relación altura/diámetro o índice de robustez, indica que en la totalidad de tratamientos incluido el testigo, los plantones presentan calidad alta (T0 = 2,5; T1 = 2,5; T2 = 2,5; T3 = 2,4; T4 = 2,4; T5 = 2,5 y T6 = 2,5). Así mismo lo menciona RODRÍGUEZ (2008) sostiene al respecto, que el índice de robustez es la relación entre la altura del brinzal (cm) y el diámetro del cuello de la raíz (mm), debiendo ser menor a seis; asimismo afirma que es un indicador de la resistencia de la planta a la desecación por el viento, de la supervivencia y del crecimiento potencial en sitios secos. El menor valor indica que se trata de plantones más bajos y gruesos, aptos para sitios con limitación de humedad; mientras valores superiores a seis los dispone a los daños por viento, sequía y helada.

según lo propuesto por SÁENZ et al. (2010), la relación tallo/raíz (< 2,0) muestra que los plantones producidos con los tratamientos T0 = 1,8; T1 = 1,8; T3 = 1,8; T4 = 1,8 y T6 =1,8, presentan calidad alta; en tanto los correspondientes a los tratamientos T2 = 2,0 y T5 = 2,0 muestran calidad media (para un rango de 2,4 – 2,0). LEYVA et al. (2008) refiere, asimismo, que el desarrollo del sistema radical depende del agua que contenga el sustrato, lo que determina su crecimiento y desarrollo. Si una planta recibe agua en abundancia no estimulará demasiado el crecimiento de la raíz, pero si el agua escasea, será necesario que la planta tenga un sistema radical amplio para que sobreviva. Sostiene también, que la inducción de un estrés hídrico moderado al final del periodo vegetativo detiene el crecimiento en altura, mientras que el diámetro del cuello de la raíz continúa creciendo, debido probablemente al crecimiento radical. Transcurridos los 150 días del experimento y según SÁENZ et al. (2010), el Índice de Calidad de Dickson obtenido (por encontrarse en un rango de 0,2 - 0,4), evidencia que los plantones de la totalidad de tratamientos incluido el testigo, presenta calidad media (T0 = 0,3; T1 = 0,3; T2 = 0,3; T3 = 0,3; T4 = 0,4; T5 = 0,4 y T6 = 0,4).

Fonseca et al. (2002), citado por GARCÍA (2007), afirma que este índice es el mejor parámetro para indicar la calidad de planta, dado que expresa el equilibrio de la distribución de la masa y la robustez, evitando seleccionar plantas desproporcionadas y descartar planta de menor altura, pero con mayor vigor. Asimismo, Dickson et al. (1960), citados por PRIETO et al. (1999) sugieren que, a mayor valor del índice, mejor calidad de planta.

 

CONCLUSIONES

La mayor altura de plantones (19,70 cm) se produjo con el T5 (150 mL de AFLF/20 L agua), seguido por el T4 (100 mL de AFLH/20 L agua) con 19,56 cm; en tanto la menor altura (18,76 cm) se generó con el T1 (50 mL de AFLF/20 L agua). Así mismo se  determinó mayor diámetro de plantones (8,32 mm) que se obtuvo con el T4 (100 mL de AFLH/20 L agua), seguido del T3 (100 mL de AFLF/20 L agua) con 8,07 mm; por su parte, el menor diámetro (7,41 mm) se produjo con el T0, por otro lado la relación tallo/raíz (< 2,0) muestra que los plantones producidos con los tratamientos T0 = 1,8; T1 = 1,8; T3 = 1,8; T4 = 1,8 y T6 =1,8, presentan calidad alta; en tanto los correspondientes a los tratamientos T2 = 2,0 y T5 = 2,0 muestran calidad media (para un rango de 2,4 – 2,0) y finalmente el Índice de Calidad de Dickson obtenido (por encontrarse en un rango de 0,2 - 0,4), evidencia que los plantones de la totalidad de tratamientos incluido el testigo, presentan calidad media  (T0 = 0,3; T1 = 0,3; T2 = 0,3; T3 = 0,3; T4 = 0,4; T5 = 0,4 y T6 = 0,4).

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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